Diseño y mano de obra
La MOONCOOL TK1 no oculta su propósito en su diseño. Es funcional, con un acceso bajo, una parte trasera ancha y mucho espacio para equipaje.
La TK1 se puede plegar tanto en el manillar como mediante un mecanismo en el cuadro, lo que permite guardarla ocupando menos espacio. Sin embargo, no esperes milagros; incluso plegada, sigue siendo voluminosa y, lo que es más importante, pesa más de 40 kg.

Si bien esto proporciona estabilidad, se hace bastante evidente al maniobrar sin el motor. El elevado peso debe tenerse en cuenta, especialmente al mover el vehículo en espacios reducidos o durante la carga.
La estructura combina aluminio con elementos de acero y, en general, se ve robusta, lo cual es apropiado para su alta capacidad de carga de hasta 205 kg. La calidad de los acabados es aceptable, pero los detalles reflejan claramente su precio. Los enganches parecen sencillos, algunos cierres son más funcionales que elegantes y el ajuste del asiento no siempre se mantiene a la perfección.

No hay nada más que criticar del equipamiento básico. Incluye cestas delanteras y traseras, luces con luz de freno e intermitentes, y detalles como freno de mano. Además, cuenta con neumáticos de 20 x 3 pulgadas con buena amortiguación, lo que refuerza aún más su idoneidad como triciclo eléctrico.

Comportamiento del motor y de la conducción
La TK1 está disponible en dos versiones: una homologada para circular por carretera (cumple con la normativa StVZO) con un motor trasero de 250 vatios que puede ofrecer una potencia máxima de hasta 500 vatios durante cortos periodos; y una versión más potente de 500 vatios con una potencia máxima de 1000 vatios en otras regiones. La potencia de pedaleo se mide mediante un sensor de cadencia estándar, no un sensor de par.

Esto significa que el motor entrega potencia en cuanto se gira la biela. Si bien el típico retardo entre el pedaleo y la entrega de potencia es perceptible, en este caso es relativamente pequeño. Asimismo, la asistencia es suave y constante.
El par motor es de aproximadamente 45 Newton metros y la velocidad está limitada a 25 km/h, tal como se especifica. Dispone de cinco niveles de asistencia, con una graduación adecuada que permite un buen control de la velocidad y la potencia.

La experiencia de conducción es diferente a la de una bicicleta eléctrica normal. Hay que ser más preciso al tomar las curvas, porque en lugar de inclinarse hacia el giro, la TK1 se mantiene bastante rígida.
El diferencial del eje trasero también desempeña un papel importante. Permite que las dos ruedas traseras giren a velocidades diferentes, lo que proporciona una conducción mucho más estable y controlada que la de los triciclos sencillos que no cuentan con esta tecnología.

Los pequeños baches, bordillos o hoyos son absorbidos por los neumáticos anchos de 20 x 3 pulgadas y la horquilla de suspensión delantera. Sin embargo, carece de suspensión trasera propiamente dicha, por lo que es más adecuada para circular por la ciudad, carriles bici o caminos de grava pavimentados.
Las pendientes suaves no suponen ningún problema para la TK1. Sin embargo, le falta potencia para subidas más pronunciadas o largas, sobre todo si el ciclista pesa más o lleva una carga pesada. No dispone de un sistema de marchas convencional para compensar esto. En tales casos, la única opción es bajarse y empujar.

El frenado se realiza mediante frenos de disco, que proporcionan una potencia de frenado predecible incluso bajo carga. El diseño con dos ruedas traseras distribuye la fuerza de frenado de manera más uniforme que una bicicleta eléctrica convencional, lo que se traduce en una mayor estabilidad.
Transportfähigkeiten
La cesta delantera es ideal para guardar rápidamente cualquier cosa. Una mochila, un bolso o incluso algunos productos de la panadería caben sin problema. La amplia cesta trasera, por otro lado, está diseñada para artículos más voluminosos, con capacidad para dos bolsas de la compra llenas, cajas de bebidas o incluso objetos grandes como cajas de cartón.

Conducir hasta el supermercado, tirar la compra en la parte de atrás, quizás poner la mochila delante y volver a casa relajado sería un escenario típico para la TK1, por ejemplo.
Sin embargo, existen claras limitaciones en su uso diario. La TK1 es considerablemente más ancha que una bicicleta normal, lo que significa que los carriles bici estrechos, los bolardos o los pasillos angostos pueden convertirse rápidamente en obstáculos. Además, requiere más espacio para aparcar y bajarla al sótano resulta prácticamente imposible, ya que pesa más de 40 kg.

Batería y autonomía en el uso diario
La batería de la TK1 tiene una capacidad de 36 V y 20 Ah, lo que equivale a aproximadamente 720 Wh. Está ubicada detrás del tubo del sillín, debajo del ciclista, y es extraíble, lo cual supone una gran ventaja dado el considerable peso de la bicicleta.

MOONCOOL indica una autonomía de hasta 70 km. En realidad, la autonomía real suele rondar los 40-60 km, ya que el estilo de conducción y la carga influyen considerablemente, lo que significa que la autonomía puede variar más que con una bicicleta eléctrica convencional. El tiempo de carga es de entre 6 y 7 horas, lo cual es habitual en este tipo de bicicletas.








